Tu alimentación cambiará tu vida

Tu alimentación cambiará tu vida

Habrás escuchado muchas veces la sabia frase somos lo que comemoso mejor dicho, lo que absorbemos. Esto es lo que quiero remarcar en el vídeo de hoy. Te interese o no, lo creas o no, más tarde o más temprano, una mala alimentación tendrá un impacto negativo en tu salud y en tu vida, y lo contrario también.

La manipulación de la industria alimentaria y el marketing, sumado a nuestra comodidad, falta de tiempo y demás, hacen que no seamos dueños de nuestra vida y que sean otros los que elijan por nosotros aquello que comemos y que va ligado a nuestra salud. No nos parece prioritario y cada vez enfermamos antes y más rápido. Reflexiona sobre esto y no dejes pasar un día más sin ser la mejor versión de ti mism@ gracias a elegir conscientemente tu comida, que como decía Hipócrates, es tu medicina.

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Gracias siempre 😉

¡Cómo puedes comer eso!

¡Cómo puedes comer eso!

Cuando desde hace unos 9 meses comencé a interesarme por una alimentación saludable, sentí en principio que sería un camino casi imposible, que nadaba contracorriente, y caí en muchos errores, que fui solventando a medida que iba aprendiendo y formándome. Desde entonces hasta hoy, cambié el concepto “casi imposible” por “difícil”. ¡Y es que lo es! Enseguida me di cuenta de que a la industria alimentaria no le importa nuestra salud, sino sus beneficios económicos. La comida es un negocio, y el precio, la marca, el marketing (olor, sabor, etiquetas, anuncios, etc) giran en torno a sus intereses y no a los tuyos. Así que, una de las mejores conclusiones a las que he llegado y que llevo a cabo siempre es que como consumidores, solo nosotros tenemos el poder de elegir y decidir lo que comemos, y no debemos dejar que lo hagan por nosotros justo aquellos que no quieren más que nuestro dinero.

Aún así, algunos familiares y amigos de confianza me han llegado a decir que a lo mejor estaba exagerando o llevando a extremos el tema de la alimentación saludable, y que en mi lucha por elegir lo mejor, lo menos contaminado, e incluso lo más respetuoso para el medioambiente, que así “no vives”. Y claro que yo lo he pensado alguna vez. Pero entre que soy de las que creo que con nuestro ejemplo y con pequeños gestos podemos cambiar las cosas, y que cada día estoy más formada, informada y por ello convencida de que éste es el mejor camino, pues es lo que me da fuerzas para mantenerme en mis trece.

Y por si fuera poco el convencimiento, este mes de Abril cae en mis manos este libro: ¡Cómo puedes comer eso! ( de Christophe Brusset), que os aconsejo que leáis. Lo tenéis aquí. La versión kindle a 9,49€. Te paso un resumen de lo que te va a contar alguien que habla con conocimiento de causa:

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Carne de caballo vendida como carne de buey, té verde chino rico en pesticidas, azafrán español que en realidad es iraní, mermelada de fresa sin fresas, guindilla india aderezada con excrementos de ratón, leche infantil al toque de melamina… Bienvenidos al lado oscuro de la industria alimentaria, en el que las regulaciones se estiran hasta el límite para ampliar el margen de beneficio, incluso a cambio de poner en riesgo la salud de los consumidores.

Desde las bambalinas de una industria cada vez más global, Christophe Brusset, directivo de grandes grupos de alimentación durante más de dos décadas ―en las que fue cómplice y testigo de muchas de estas prácticas―, rompe con este libro la ley del silencio que impera en un sector en el que el fraude, a menudo, es la norma, y convierte al lector en espectador privilegiado de la que parece ser una competición planetaria para suministrar materias primas cada vez más baratas, en medio de la más absoluta impunidad.

«Seamos francos y directos: lo único que les interesa de ti a los industriales, al igual que a las cadenas de grandes superficies, es tu dinero, no tu felicidad ni tu salud. Recuérdalo siempre. Así que no confíes en nadie, mantente atento y, sobre todo, ¡sé exigente! Eres tú quien, frente a los estantes de las tiendas, decide comprar o no lo que le presentan. Utiliza ese poder para lograr cambiar las cosas.»

Aquí no vale el ya estamos, esto es una pataleta, se inventa la mitad, o de algo hay que morir. Lo que tienes que concienciarte y determinar es cuánto te importa tu salud, e invertir tiempo, dinero y esfuerzo en ello. Te aseguro que es una realidad que nos influye y perjudica a todos en mayor o menor medida, y lo más importante es que el poder de solucionarlo está en nuestras manos. Sé tú quien decida por tu alimentación, tu bienestar, y en definitiva por tu salud.

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¡Hasta pronto!

 

Suavizante casero para tu ropa

Suavizante casero para tu ropa

El verano pasado, después de muchos meses de consultas médicas tratando de encontrar un diagnóstico que se ajustara a mis “dolencias”, di con la Fundación Alborada (centro de tratamiento de enfermedades ambientales). Afortunadamente no estoy en el grupo de enfermos de sensibilidad química múltiple, pero la consulta me sirvió para aprender y sobre todo concienciarme de la cantidad de tóxicos a los que estamos expuestos y lo que pueden perjudicar nuestra salud. Desde el primer momento quise hacer, sin volverme tampoco loca, un plan de evitación de tóxicos retirando todos los productos químicos de limpieza, ambientadores y algunos productos de higiene personal. Con vinagre, bicarbonato y limón puedes hacer diferentes mezclas para limpia cristales, friegasuelos, quitagrasas y multiusos. En la web de la Fundación Vivo Sano puedes encontrar información muy interesante en este sentido y en general en todo lo relacionado con salud mental, física, ambiental, etc.

¿A qué viene contarte todo esto? Pues porque, como ya te he dicho, en casa procuro no utilizar productos químicos, y en lo referente a suavizantes para la ropa, lo más que hice fue dejar de usarlo, así, sin más. Pero si eres de l@s que no puede vivir sin ese olor tan agradable y una suavidad extra en tus prendas, tengo buenas noticias. Receta de suavizante casero. Fácil y rápido. Apunta:

Ingredientes: 1 litro y medio de agua (mejor siempre filtrada o mineral), medio litro de vinagre blanco o de manzana, 200 gr de bicarbonato, 3 ó 4 gotas de aceite esencial y un chorrito de alcohol.

Elaboración: Echa en un recipiente el agua y añade el vinagre. Después incorpora poco a poco el bicarbonato y remueve despacio. Mezcla en un vaso el aceite esencial con el alcohol y lo añades al suavizante para darle el olor que más te guste. Déjalo reposar un día en una botella cerrada, y ¡listo!

Pruébalo y me cuentas qué tal. Nos vemos prontito. Recuerda que puedes seguirme también en Facebook, Twitter, Instagram o puedes suscribirte al canal de Youtube.

Un achuchón de esos de oso amoroso (de los de Mimosín del suavizante que ya no usarás, jeje). Ciaooooo!

El herbolario, una buena ayuda para cuidar tu salud

El herbolario, una buena ayuda para cuidar tu salud

Tenía muchas ganas de hacer un post sobre este tema. El vídeo, como veréis, es mucho más largo de los que habitualmente publico, pero el tema lo requería y me apetecía incluir tanta información interesante, que creo que los 11 minutos son necesarios.

La semana pasada, Elisa, del herbolario “Tranquilamente” situado en el Zoco de Pozuelo, me abrió sus puertas tan cariñosa como siempre, y me concedió una bonita entrevista. El objetivo es concienciar a todo el que le importe su salud de la importancia de incluir en la alimentación y en los hábitos diarios productos que pueden ayudar a mejorar la salud tanto física como mental. Esperemos que con esta pequeña aportación hayamos colaborado un poco en este afán.

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¡Gracias y hasta pronto! 😉

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